Separación de pareja: Aprendiendo a superar

Al finalizar una relación de pareja se experimenta una sensación negativa con la cual debemos aprender a lidiar para superar adecuadamente la experiencia.
separación de pareja
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La separación de pareja representa una perdida.

Nuestras vidas están caracterizadas, entre otras cosas, por las relaciones que formamos. No solamente en cómo las iniciamos, sino también en cómo las terminamos. Claro, algunos finales resultan mucho más difíciles que otros. Entre ellos, una separación de pareja tal vez sea de las experiencias más dolorosas que puede afrontar una persona. Pero no es por menos imposible de superar. 

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Es bastante curioso lo necesario que es para los seres humanos el establecer relaciones y vínculos importantes con otras personas, cuando la mayoría de estos vínculos tiene un fin. Entonces, puede surgir la interrogante: ¿Cuál es el propósito de esta necesidad humana?

Podríamos hablar de un mecanismo evolutivo de adaptación y un deseo social. Puesto que nos relacionamos con otros como un instinto primitivo no sólo para procrear, sino que, en tiempos prehistóricos, la supervivencia de los seres humanos estaba marcada por el tamaño de la manada.

Es decir, mientras más grande fuera el grupo de personas, conformado por varias familias, más probable era su supervivencia. Aparte de esto, hoy sabemos que los individuos tiene la necesidad de establecer vínculos con los demás con la intención de compartir sentimientos, actividades, hacer peticiones, socializar, entre otros.

En pocas palabras, nos relacionamos porque nos hace sentir bien gracias a un mecanismo primitivo para sobrevivir. Igualmente, no hay que mirar todo de una manera tan fría. Claramente, existen vínculos cuyo lazo es de mayor intensidad emocional que el resto. Esto lo podemos observar en las relaciones con los padres, la familia, los amigos cercanos. Y por supuesto, los vínculos románticos o de pareja. 

Una pareja romántica, además de satisfacer el instinto innato de preservación de la especie, nos provee de una sensación de plenitud y seguridad emocional. Ya que la percibimos como una persona con la cual podemos compartir cuestiones diferentes a las que mostramos a los demás. Todo esto impulsado por una emoción, resultado de una reacción fisiológica a la que llamamos amor. 

¿Cómo se rompen estos vínculos?

Como dice la canción: «el amor acaba». Dicha reacción fisiológica va perdiendo su intensidad en el organismo. También es condicionada por aspectos mucho más complejos, como dificultades para la comunicación, desacuerdos, discusiones, entre otros. Y cuando la situación es más dañina que fructífera, ocurre la separación de pareja, que en menor o mayor medida, acarrea un impacto emocional.

Son muchas variables las que pueden causar una ruptura amorosa. En este sentido, la teoría triangular del amor de Sternberg establece que una relación sana depende de tres pilares:

Primero, la intimidad, es decir, ser honestos, comunicativos y resolver juntos los conflictos. En segundo lugar, la pasión, relacionada con los roles sexuales, la atracción física y psicológica para mantener viva la llama. Por último, el compromiso, esto involucra compartir un proyecto de vida y estar presentes siempre.

Teoría triangular del amor
Una teoría que explica diversas variantes del amor

Sin embargo, cuando uno de estos pilares falla, se crea el efecto cascada el cual arrastra consigo a los demás. Este desequilibrio puede dar inicio a conflictos que llevaran a muchas consecuencias. En el mejor de los casos, la pareja afronta que hay un problema y recurre a la terapia con la intención mutua de resolver los inconvenientes que tienen.

Pero, en los casos donde solo una parte desea salvar la relación, el problema lleva demasiado tiempo vigente o simplemente, la relación está irremediablemente dañada, lo que procede es la ruptura.  

Atravesando el proceso de separación de pareja

Cada persona afronta la separación maneras diferentes, aunque hay algunas conductas establecidas que son bastante característicos en estos procesos. El modelo que más se aproxima a explicar dichos comportamientos es el de las etapas del duelo de Elizabeth Kübler-Ross. Y es que una pérdida puede abarcar la muerte de alguien, la aparición de una enfermedad, hasta la ruptura amorosa.

Tras una separación es normal que al menos una de las partes atraviese un proceso similar al de aquellos que perdieron a un ser querido para siempre. Cabe destacar, que las siguientes etapas no necesariamente se cumplen una tras otras.

El desamor no es un proceso lineal ni ordenado, porque el amor no lo es. Por ello, algunas personas parecen estar estancadas en una etapa en especial, o han comenzado su duelo por una etapa atípica. 

Etapas del duelo de Kübler-Ross

mi relación a distancia no funciona
Luego de una perdida, tocará pasar por algunas etapas especificas.

Echemos un vistazo a todas las etapas del duelo de Elizabeth Kübler-Ross, para así poder comprender mejor el proceso vivenciado luego de una separación de pareja.

1. Negación de la separación de pareja

Antes de esto, tenemos que situar al evento catalizador, el detonante, la crisis. En resumen, el «terminamos» o «esto se acabó». Muchas personas suelen sentirse en shock, en un estado de parálisis emocional que puede confundirse con la indiferencia. Aquí es cuando aparece la negación. El sujeto se niega a aceptar su realidad a manera de mecanismo de defensa.

2. Ira

Esta emoción puede dirigirse tanto a la ex pareja como a uno mismo. Aparece la frustración por la separación, pudiendo culpar a la otra persona o a sí mismo por la situación.  De esta forma, es recomendable dejar estas emociones fluir, y así poder liberar todo el dolor y sufrimiento. Para después poder reorganizar las ideas y tomar decisiones sin permitir que la negación de la ruptura o el dolor afecten la propia salud mental. 

3. Negociación

En este caso podemos referirnos a la negociación que la persona hace consigo misma con tal de aceptar la pérdida y a sus sentimientos. O todos los intentos de negociar los términos de la relación y ruptura con el otro. Se trata de una etapa especialmente confusa, porque la tentación de retomar la relación, a pesar de que fracasó, puede hacerse muy grande.

4. Depresión o recaída

Llegados a este punto, el dolor se hace más presente porque la esperanza de recuperar la relación se ha ido. El individuo comienza a darse cuenta de la separación como lo que es, solo le quedan recuerdos y el impacto de la pérdida. Igualmente, esta tristeza y nostalgia puede ir acompañada de una ansiedad por afrontar su nueva realidad.

Ante la idea de adaptarse a una nueva rutina sin la pareja, los cambios emocionales, hábitos y conductas que conlleva, es normal sentirse preocupado. Debido a la confusión de no saber cómo proceder para adecuarse a ese cambio por uno mismo. Este impacto se nota con mayor intensidad cuando hay hijos involucrados, dado que ellos tienen que acomodarse a los cambios creados por la separación.

5. Aceptación y aprendizaje tras la separación de pareja

Después de ser aplacado por todos los sentimientos negativos, con la orientación correcta, comienza a surgir una nueva esperanza. Una que no se dirige a mantener la ilusión de que algún día se pueda retomar la relación, sino la esperanza de volver a salir a flote del duelo. Se acepta la separación de pareja como una nueva oportunidad, y no como una tragedia. Y se aprende que, al final de todo, la vida continúa.

¿Qué hacer luego de la separación de pareja?

Intrusismo en la psicología
Luego de haber superado la ruptura pueden haber recaídas.

Muchas personas afirman tener una buena relación con sus ex parejas, luego de un tiempo. No obstante, no debería haber presión en formar un lazo que puede reavivar una falsa esperanza en cualquiera de las  partes. La reconciliación a veces funciona, y en ocasiones no, por lo que es una jugada bastante arriesgada en la que debería intervenir un profesional.

Este proceso va a depender de la dinámica que haya tenido la pareja, la profundidad, significado de su relación y si hay terceros en medio, como los hijos. Por lo tanto, en el caso de que no haya tenido hijos lo más recomendable es establecer cero contacto. Con la finalidad de sanar las heridas y organizar los sentimientos para seguir adelante tomando las decisiones correctas.

Hijos en medio de la separación de pareja 

En el caso de haber tenido hijos la situación se complica un poco. Siguiendo esta línea, ellos tienen que aprender a seguir trabajando como un equipo a pesar de estar separados por el bien de los pequeños. Generalmente son ellos son los más afectados y a la vez los menos culpables. Es necesario hablar con ellos y explicarles la situación, aclarando sus dudas, y dejar que desahoguen todas sus frustraciones. Mostrando comprensión y haciéndoles entender que siempre serán sus padres y estarán con ellos en todo momento. 

Por último es totalmente dañino mantener discusiones estando presentes los hijos. Así como tomar medidas drásticas de manipulación, como la alienación parental, o usar a los hijos como arma en contra del otro cónyuge. 

Conclusión 

Terminar una relación de pareja siempre trae dolor, ira y confusión, pero dependiendo como lo lleves a cabo también puede ser una oportunidad de crecimiento. De modo que puedas seguir adelante con tu vida sin cometer los mismos errores.

Lo importante es siempre velar por tu salud y bienestar personal, así mismo no permitir que la rabia tras la separación afecte su forma de convivir con los hijos o seres queridos. 

Nadie nace sabiendo como superar una separación de pareja, ni todas las rupturas son iguales. Por lo tanto, para algunas personas puede ser más duro que para otras. Predominando sentimientos intensos como la impotencia, incapacidad, frustración, odio, deseos de venganza, entre otros.

Si te identificas con este último caso, no temas a sentir todo esto, porque las emociones siempre están allí en una ruptura. Y esta significa la pérdida de un confidente, de un compañero. Pero también la oportunidad de establecer una nueva identidad, con la ayuda psicológica pertinente.

 

 

Referencias

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