Libido sexual: ¿Qué hay detrás del deseo?

Suele creerse que el deseo o la libido sexual está condicionada por factores de la edad y orgánicos. Pero una perspectiva psicológica puede ayudar a cambiar esos paradigmas.
Libido sexual

La libido sexual

La libido sexual es un termino surgido de la corriente psicoanalítica

El tema de la libido sexual siempre ha sido una cuestión polémica en la psicología. En especial, por los exponentes del psicoanálisis. Es un tema en el cual no se puede generalizar, ya que los hombres y mujeres lo experimentan de manera diferente. Tanto en su funcionamiento como vulnerabilidad antes diversas situaciones. Demos un vistazo sobre este tema.

¿Qué se entiende por libido sexual?  

Existen varios autores que han intentado brindar una explicación concreta. Pero son pocos los que han arrojado con exactitud un concepto bien establecido. Sin embargo, podemos referirnos a la libido sexual como el deseo, el impulso y la motivación que incitan a tener sexo. 

De esta manera, en el campo del psicoanálisis, Sigmund Freud  lo define como “energía de las pulsiones o instintos que dirigen toda la conducta”. Por ende, oponiendo las pulsiones sexuales (o eróticas) a las de la muerte. Mientras que Carl Jung, considera la libido como energía general más no necesariamente sexualizada.

Ambos autores dentro del psicoanálisis tenían conceptos diferentes. Pero, en resumen, la libido sexual se centra en la energía psíquica y no depende de un factor genético sino de intercambios amorosos y seducción.

¿Cómo se produce la libido sexual?

Para responder a esta pregunta tenemos que acércanos al concepto del deseo erótico. Que se define como la fuerza de buscar placer sexual, sea solitario  o en pareja. Tantos los hombres como las mujeres tienen diferentes percepciones sobre el deseo. Y a nivel individual también, dado que cada persona vivencia el sexo a su manera. 

No obstante, podemos ver una diferencia entre ambos sexos en cuanto al deseo sexual. Según estudios realizados por la Universidad Estatal de Florida, se comprueba que los hombres se excitan más espontáneamente y tienen más fantasías sexuales que las mujeres.

Esto quiere decir que el sexo masculino resulta ser más directo en cuanto al deseo sexual. Al igual que tienen más influencia por factores biológicos, culturales y sociales. Por lo tanto, podemos decir que el deseo erótico está condicionado por una serie de variables. Y no solamente por la biología humana. 

¿Qué sucede cuando no hay deseo sexual? Tal vez deberías leer: Asexualidad: Cuando el sexo no es prioridad.

¿La edad afecta en la libido sexual?

La edad y la libido

El deseo sexual no siempre es proporcional al nivel hormonal

Es necesario aclarar que puede que los niveles de hormonas cambien a medida que estemos envejeciendo. Pero esto no quiere decir que la libido necesariamente tenga que disminuir, junto con el deseo sexual. Tenemos la idea errónea de que es necesario tener sexo con mucha frecuencia antes de la vejez. Por la creencia de que a medida que envejecemos, el deseo va disminuyendo. Sin embargo, no se trata de una ciencia exacta. Porque una buena sexualidad se adapta en todas las etapas evolutivas.

La verdad es que el sexo nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Porque forma parte del proceso vital de las personas y de su forma de actuar. Lo cual es muy diferente a que estén influyendo ciertos factores que afecten la libido sexual. Bien sea el estrés, la ansiedad, la falta de estimulación sexual, cansancio, o enfermedades orgánicas que impidan el tener deseo sexual.

Sin embargo, más que ir aunado a un factor de edad. Estos altibajos pueden ocurrir en cualquier momento de la vida. Y hasta cierto punto, es absolutamente normal. Pero si este problema se repite en el tiempo, se hace más prolongado o afecta tu vida de una manera muy negativa, es momento de acudir a un especialista. 

Causas de la pérdida de la libido sexual 

La falta del deseo sexual puede deberse a causas que van desde un nivel psicológico hasta causas orgánicas. Veamos cuales son las causas psicológicas más comunes.

1. Conflictos de pareja

Porque a veces el problema está en la relación y no en los individuos, en la mayoría de los casos, la perdida del deseo sexual es una consecuencia de los problemas en el sistema de funcionamiento particular de las parejas.

2. Disfunciones sexuales

En este caso, se le conocería como trastorno del deseo sexual hipoactivo. Sin embargo, la falta de libido también se relaciona con el vaginismo y dispareunia. Siendo trastornos relacionados con el dolor en las relaciones sexuales. Y claramente, al sentir dolor en estas experiencias, es muy difícil que se sienta deseo. 

3. Ansiedad o estrés

Cuando las situaciones estresantes se vuelven recurrentes en la vida cotidiana de las parejas, generan estrés. Eventualmente el estrés generara ansiedad, y comenzaran los problemas internos en la relación de pareja.

4. Trastorno del estado de ánimo

Los estados depresivos se caracterizan por la inhibición significativa del estado anímico de las personas, trayendo como consecuencia la perdida de motivación general. Evidentemente el deseo sexual también se ve afectado.

Consecuencias neurológicas y de salud

Otras causas que también pueden generar pérdida del apetito sexual van relacionadas con la condición de salud. De manera general podemos mencionar:

  • Abusos de drogas.
  • Alcoholismo.
  • Consumo de ciertos fármacos.
  • Disfunciones sexuales de origen orgánico.
  • Alteraciones hormonales.
  • Problemas neuroendocrinos. 
  • Enfermedades crónicas.

Recomendaciones para recuperar el deseo

Si la pérdida de deseo se ha vuelto un problema que te afecta en gran medida, la mejor opción es acudir a terapia o a un especialista. Sin embargo, aquí te presentamos algunos consejos que puedes tomar en cuenta.

1. Mantén una buena dieta

Tener una dieta balanceada suele ser un arduo trabajo. Pero es claro que puede ayudar de muchas formas. Y una de ellas es en la vida sexual. Porque una dieta con exceso de grasas saturadas, azúcares  y harinas refinadas puede causar obesidad y sedentarismo. Algo que se relaciona con la pérdida del deseo.

2. Evita el tabaquismo y el alcohol

El consumo de estos dos puede ser dañino para la vida sexual, como también para la salud en general. Dado que la nicotina del tabaco y el alcohol etílico pueden causar disfunciones sexuales. Al igual que otros problemas de la salud, que pueden acarrear consecuencias a largo plazo. 

3. Evita el Estrés

Hoy en día el estrés es algo que nos afecta a todos, y puede ser por múltiples causas. No solamente te puede afectar en tu salud en general, sino también en tu vida sexual. Trayendo consecuencias como disfunción eréctil, eyaculación precoz e incluso dificultad para llegar al orgasmo. 

Por ende, si se cree que puedes estar presentando estrés crónico, o ataques de ansiedad muy frecuentes e intensos, lo mejor es buscar ayuda profesional. Porque esto no solo puede estar destruyendo tu vida sexual, sino tu bienestar en términos generales.

4. Tócate

Alguna vez un reconocido director de cine dijo la siguiente frase, «masturbarse es hacer el amor con la persona que más quieres». No esta alejado de la realidad, cuando nos damos placer a nosotros mismos estamos teniendo una experiencia enriquecedora que nos ayudara a conocernos mejor a nosotros mismos, además de incrementar nuestro deseo sexual.

5. Habla con tu pareja

Tener buena comunicación con tu pareja es esencial para una buena relación. Porque, claramente, la pérdida del deseo también se asocia a que algo en la relación no está yendo bien. Por lo tanto, la buena expresión de sentimientos ayudara a que se retomen las ganas de estar sexualmente con la pareja. Practica la asertividad. 

6. Haz ejercicio

El ejercicio provee muchas ventajas a nivel general, pero también en tú vida sexual. Porque brinda más fuerza, mayor resistencia, y seguridad de sí mismo. Incluso ayuda al corazón, evitando así problemas sanguíneos que afecten a la salud sexual.

Referencias

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