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Los 5 experimentos psicológicos que debes conocer

Estos 5 experimentos psicológicos son sorprendentes, no solo por sus resultados, sino también por sus métodos controvertidos que pueden provocar escalofríos. Sin embargo, nos han enseñado mucho sobre la investigación en psicología.
Experimentos psicológicos

 

Experimentos psicológicos
Algunos de los primeros experimentos psicológicos fueron realmente escalofriantes.

Los experimentos son necesarios para el progreso científico, ya que son los que permiten comprobar hipótesis. Y la psicología no es la excepción a esta regla. De hecho, esta ciencia ha cosechado mucha fama a causa de diversos estudios que tuvieron resultados impactantes. Hoy te presentaremos algunos de los más interesantes experimentos psicológicos que debes conocer.

5 experimentos psicológicos que te sorprenderán

La ciencia avanza gracias a la labor de investigadores que plantean preguntas e hipótesis, que luego comprueban con datos y ensayos. De aquí se desprenden las diferentes teorías explicativas para todos los fenómenos de la naturaleza. Lo mismo aplica para el estudio del comportamiento.

Los experimentos psicológicos se han realizado tanto con animales como con humanos y hemos aprendido muchas cosas. Cabe señalar que varios de los estudios que se presentarán a continuación, no serían posibles en la actualidad. A causa de que los métodos aplicados eran muy crueles.

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El pequeño Albert

El experimento del pequeño Albert
En este experimento se demostró que el miedo puede ser aprendido.

Fue desarrollado por John Watson y Rosalie Raynor, buscaba estudiar los efectos del estímulo incondicionado. Para ello, tomaron a un niño de nueve meses, el pequeño Albert, y le mostraron una rata blanca de laboratorio. Al principio, el infante no mostraba ninguna respuesta de miedo ante el animal.

Luego, Watson cogió una barra de metal y la golpea con un martillo justo detrás del niño. Lo que asustó al bebé y lo hizo llorar. Después, el científico repitió la misma acción cada vez que se le mostraba la rata. Eventualmente, solo ver al animal era suficiente para producir la respuesta de pánico.



Más adelante, Albert desarrolló miedo también hacia objetos que eran similares a la rata. Como, por ejemplo, una alfombra blanca peluda. Con este experimento, se determinó que el miedo puede ser aprendido por condicionamiento.

Experimento del apego en monos macacacos (Harlow)

Harry F. Harlow, publicó un artículo científico en 1959 donde relataba que había separado monos macacos de sus madres al nacer. A continuación, crío a los monos usando marionetas elaboradas por él y estudiaba la reacción de apego. Uno de los títeres estaba cubierto por una tela suave y peluda. Mientras que la otra era de alambre, pero tenía alimento.

Como resultado, en todos los casos, los monos preferían el contacto con el títere peludo. Estos pasaban hasta 15 horas al día con ella, a pesar de recibir alimento solo de la madre de alambre. En conclusión, Harlow estableció que el placer del contacto era más importante para el apego que el alimento.

Experimentos psicológicos sobre prejuicios: Ojos azules, ojos marrones (Jane Elliot)

En 1959, el profesor Jane Elliot realizó un estudio sobre el racismo con 28 niños de ocho años en una escuela. Para ello, una maestra impartió una clase sobre la melanina, asegurando que era una sustancia que hacía más inteligentes a las personas. Entonces, explicó que los niños con ojos marrones tenían más melanina, por lo que eran más hermosos e inteligentes.

Asimismo, les dijo a los niños de ojos azules que no había mucho que hacer con ellos. Entre los experimentos psicológicos, este sorprendió mucho debido a que demostró el poder que tienen los prejuicios. Muy pronto, los niños de ojos marrones empezaron a comportarse con superioridad frente a los de ojos azules. A su vez, estos últimos perdieron la confianza y decayeron en su rendimiento.

El experimento de Rosenhan

Experimento psicológico sobre el diagnostico psiquiátrico
Se pudo comprobar como la falta de observación influye en el diagnostico.

En 1923, David Rosenhan llevó a cabo un estudio para evaluar la poca validez que tenían los diagnósticos psiquiátricos. Para ello, el investigador ingresó a ocho asistentes en diferentes centros clínicos por supuestos síntomas de psicosis. Pero, comenzaron a actuar de manera normal cuando fueron aceptados, sin mostrar signos de enfermedad mental.



Aunque, a pesar de eso, se les retuvo durante 19 días y a siete de los ocho se les diagnosticó como psicóticos.  De acuerdo con Rosenhan, el motivo de esto, es que el personal médico tenía muy poco contacto con los pacientes. Por ende, no se percataban de su normalidad. Este es uno de los experimentos psicológicos más interesantes y nos enseña la importancia de la evaluación precisa.

Experimento del muñeco Bobo (Bandura)

El experimento del muñeco Bobo le dio mucho renombre al teórico Albert Bandura. Gracias a este, fue capaz de comprobar sus postulados sobre el aprendizaje por imitación. De esta forma, un grupo de niños fue expuesto a un adulto quien se encontraba en una habitación con un muñeco bobo. El sujeto adulto golpeaba al muñeco con violencia.

Por otro lado, se hizo lo mismo con un segundo grupo, pero en su caso, el adulto permaneció sentado en silencio. Al final, a todos los niños se les llevó a una sala con juguetes y un muñeco Bobo. De todos, 10 golpearon al muñeco y de ellos, ocho habían observado al adulto haciendo lo mismo.



La conclusión fue que, si un modelo a seguir realiza una acción, estamos más inclinados a imitarlo. Así, Bandura pudo demostrar que gran parte del aprendizaje se obtiene a través de la interacción social.

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¿Qué nos enseñan estos experimentos psicológicos?

Gracias a los estudios mencionados antes, pudimos comprender diversos aspectos sobre el comportamiento humano y animal. Desde cómo surge el miedo, hasta una explicación para el racismo, el apego y el poder del aprendizaje social.

También, se plantearon serias cuestiones respecto a la ética en investigación. Por ejemplo, en la actualidad, sería muy mal visto realizar un experimento como el del pequeño Albert. Debido a que es un acto de crueldad producir un malestar en un individuo, sobre todo a un niño.

De manera similar, la investigación de Rosenhan constituiría un acto de maltrato animal por separar crías de sus madres. Además del estado de privación alimenticia al que se sometían por los fines del ensayo.

Por último, si bien sus métodos eran crueles y cuestionables, fue necesario que ocurrieran para abordar las cuestiones éticas en investigación. Como consecuencia, hoy en día no se usan animales ni personas en experimentos psicológicos que pueden dañarlos.



 

 

Referencias:

  • Polti, Ignacio. “Ética En La Investigación: Análisis Desde Una Perspectiva Actual Sobre Casos Paradigmáticos de Investigación En Psicología.” V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional En Psicología XX Jornadas de Investigación Noveno Encuentro de Investigadores En Psicología Del MERCOSUR. Ed. Facultad de Psicología – Universidad de Buenos Aires. N.p., 2013. 190–194. Print.
  • Ruiz-Ahmed, Y.M. “Aprendizaje Vicario: Implicaciones Educativas En El Aula.” Revista digital para profesionales de la enseñanza 10 (2010): 1–6. Revista digital para profesionales de la enseñanza. Web.
  • van Rosmalen, Lenny, René van der Veer, and Frank C.P. van der Horst. “The Nature of Love: Harlow, Bowlby and Bettelheim on Affectionless Mothers.” History of Psychiatry 31.2 (2020): 227–231. History of Psychiatry. Web.