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Qué es ser asocial: definición y características

Existen muchos mitos en torno a qué es ser asocial y las implicaciones que tiene este patrón de comportamiento. Por eso, en este artículo abordaremos las diferentes variables asociadas con este.
qué significa ser asocial
qué significa ser asocial
Ser asocial es un patrón de conducta que a menudo es malinterpretado por su similitud con ciertas psicopatologías.

El término asocial frecuentemente es utilizado de manera errada, ya que se confunde con la condición antisocial. A continuación, en el presente artículo, te enseñaremos qué es ser asocial y todo lo que debes tener en cuenta respecto a este concepto.

¿Qué es ser asocial?

Para comprender qué es ser asocial, vamos a remitirnos a la etimología del término. En este sentido, esta palabra proviene del prefijo “a” (sin, no) y la expresión latina “socialis” (relativo al compañero).

De esta manera, se dice que una persona es asocial cuando no se integra a la sociedad, sus normas o tradiciones. Esto sucede por decisión propia del sujeto, ya que no se siente cómodo con el contacto entre multitudes. Sin embargo, estos individuos tienen contacto con sus familiares y con grupos cerrados de amigos.

Es importante señalar que ellos tienen la capacidad de relacionarse y socializar con su entorno pero eligen no hacerlo por diversos motivos. Además, son sujetos altamente creativos y poseen las mismas habilidades que cualquiera. Asimismo, esta característica se califica como una enfermedad o trastorno. Contrario a esto, los expertos lo toman como un rasgo de personalidad. Y esta cualidad no limita ninguna de las otras destrezas que pueda poseer.

Causas

No se ha determinado una causa especifica por la cual se desarrolle este comportamiento. Aunque, varios factores pueden influir para que se manifieste. Por eso, veremos algunas de las hipótesis más comunes para explicar la conducta asocial.

Primeramente, esta particularidad puede presentarse debido a la experiencia de eventos como el rechazo de figuras principales (padres) o cuidadores. De este modo, la persona evita relacionarse o crear vínculos con los demás para no exponerse a ser marginado nuevamente.

En segundo lugar, existen individuos que se sienten más cómodos a solas y no sienten un interés especial por relacionarse con otros. Usualmente es algo que ocurre cuando son introvertidos y se sienten mejor al realizar actividades en solitario.

Por último, la asocialidad se puede presentar cuando alguien no fue estimulado en su infancia para crear vínculos o interactuar con los demás. Como resultado, aparece cierta apatía por los contactos sociales.

Diferencia entre ser asocial y antisocial

qué es ser asocial y su diferencia con la antisocialidad
Si bien puede parecer similares, existen importantes diferencias entre ser asocial y antisocial.

Ahora bien, comúnmente ocurre una confusión entre asociales y antisociales. Este último término hace referencia a  un trastorno de personalidad caracterizado por la incurrencia en actos ilícitos. Lo cual es una consecuencia directa de la impulsividad y desinterés de estos individuos, tanto por sí mismos y su entorno. Siguiendo esta línea, aquellos que presentan este patrón conductual llegan a tener problemas con la ley.

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos diferenciar mejor entre ambos casos. Debido a que las personas asociales no realizan actos ilegales. Igualmente, tampoco buscan lastimar a los demás física o psicológicamente. Por último, un antisocial sí se relaciona abiertamente con su entorno. No obstante, es una interacción destructiva para ambas partes.

Características de una persona asocial

Para entender mejor qué es ser asocial, vamos a estudiar una serie de rasgos comunes que comparten estos individuos. De esta forma también podremos identificar si alguien cercano a nosotros se comporta de esta manera.

  1. Suelen ser muy reservadas y no proporcionan mucha información sobre sí mismos.
  2. Se muestran indiferentes ante las críticas de quienes los rodean.
  3. Cuando interactúan con otros su lenguaje puede carecer de matices afectivos.
  4. Los sujetos asociales intentan ser independientes y autosuficientes por sobre todas las cosas.
  5. No les interesa o satisface tener interacción con personas más allá de su familia o amigos cercanos.
  6. Aunque no les interesa relacionarse con los demás, sí poseen la habilidad para hacerlo.
  7. Evitan las multitudes o aglomeraciones de personas.
  8. Al compartir con familiares y amigos, lo hacen por cortos periodos de tiempo, ya que no representa una prioridad para ellos.
  9. Prefieren ambientes tranquilos, con pocas personas, donde puedan estar relajados.

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Características diferenciales

Como te mencionamos antes, la asocialidad se ha relacionado con la antisocialidad. Sin embargo, hay otros cuadros clínicos que necesitan ser diferenciados para poder conocer qué es ser asocial.

En primer lugar, no debe confundirse con la ansiedad social dado que los pacientes con dicha patología, no se sienten a gusto rodeado de personas. Mientras tanto, los sujetos asociales no presentan ansiedad al estar con otros. Por otra parte, es distinta de la esquizofrenia ya que en esta se presentan episodios de aislamiento, apatía y frialdad emocional. Las diferencias se vuelven más notorias con otros síntomas típicos como delirios y hostilidad.

Cabe señalar que el trastorno de la personalidad por evitación también suele confundirse con ser asocial. Las con esta alteración sienten incomodidad al relacionarse y lo evitan. A diferencia de esto, en la asocialidad simplemente no existe interés por interactuar.

Finalmente, se debe distinguir del trastorno esquizotípico, el cual presenta conductas asociales, pero se debe a la ansiedad. Estas personas evitan relacionarse con los demás debido a las consecuencias psicológicas que esto trae para ellos.

¿Debo ir al psicólogo si soy asocial?

qué es ser asocial
Ser asocial no es considerado un trastorno psicológico. Pero este tipo de conducta puede ser abordada en terapia si el individuo lo desea.

Si crees ser una persona asocial y quieres comenzar a explorar aún más esto, es recomendable que asistas al psicólogo. Los profesionales de la salud mental te pueden brindar las herramientas necesarias para manejar mejor esta conducta.

Por ejemplo, desde el enfoque cognitivo – conductual es posible aplicar la reestructuración cognitiva. A través de esta técnica, el sujeto podrá modificar su manera de interpretar lo que le sucede o piensa. Lo que posibilita que haya un mayor deseo por relacionarse.

Para concluir, es relevante señalar que asistir con un psicólogo debe ser una decisión propia, así como querer socializar con los demás. Recordemos que un rasgo esencial de qué es ser asocial, es que no es un trastorno psicológico. Por ende, la falta de interacción no produce un malestar que sea clínicamente significativo, o incluso ninguno en lo absoluto.