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¿Cómo actuar frente a un hijo rebelde?

Tener un hijo rebelde puede ocasionar muchos problemas si no se conocen las estrategias adecuadas para manejarlo. Como padre, es importante estar informado sobre qué puedes hacer. En este artículo, podrás conocer 5 estrategias útiles para abordar esta situación.

Todos los hijos pasan por alguna etapa de rebeldía en algún momento de su vida. Pero, en ocasiones esto puede salirse de control y los padres no saben cómo actuar frente a un hijo rebelde. Lo que termina trayendo muchos problemas a la dinámica familiar.

Es normal no saber qué hacer, recuerda que aparte de ser padre o madre, también eres humano. En este caso, lo que importa es reconocer que la situación está fuera de tu control y pedir ayuda. Aquí te daremos algunas recomendaciones que pueden ser útiles.

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Tengo un hijo rebelde y no sé qué hacer

Durante la adolescencia, es común que los chicos y chicas tengan momentos de rebeldía. Recordemos que esta es una etapa de la vida donde ellos están explorando su identidad. Esto implica descubrir cuáles son sus límites y preferencias.

También es una etapa donde le dan mucha importancia a las relaciones sociales, en gran parte motivados por el deseo de identificarse y pertenecer. Así que es normal que no quieran compartir tanto tiempo con sus padres o familiares.



Muchas veces, es complicado para los padres comprender estas situaciones a pesar de que es probable que las hayan vivido. Sin embargo, la experiencia nunca es la misma y no siempre se es consciente de ella. Para empezar a lidiar con un hijo rebelde, primero hay que preguntarse: ¿en verdad se trata de una rebeldía incontrolable? ¿es posible que yo esté siendo inflexible? Vamos a estudiar un poco más a fondo estas cuestiones.

¿Cómo saber si mi hijo es rebelde?

Cuando ocurre un conflicto, es debido a que existe un desacuerdo entre las diferentes partes involucradas en un evento. En este caso, los miembros son las figuras parentales y los hijos. ¿Qué es lo que hacemos cuando tenemos una disputa? Tratar de llegar a un acuerdo. Eso aplica para las relaciones entre padres e hijos. Ante los problemas, lo mejor es intentar establecer un compromiso que beneficie a ambas partes.

Imaginemos esta situación: el joven quiere salir con sus amigos y a ti no te agrada la idea. No obstante, es normal que ellos deseen pasar tiempo con sus conocidos. ¿Cómo se debería actuar en tal caso? La única solución es llegar a un acuerdo. Por ejemplo, se le permite salir, pero solo hasta determinada hora de la tarde. Aquí podemos observar ambas partes ceden de forma parcial para estar satisfechos.



Pero, si ocurre que este tipo de acuerdos no son suficientes y el chico o chica quiere sobrepasar límites. Entonces podríamos estar frente a un hijo rebelde que requiere ser manejado con otras estrategias.

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¿Cómo manejar a un hijo rebelde?

Cuando un hijo se niega a obedecer las reglas que se le establecen, es una situación frustrante para los padres. Los motivos que lo llevan a eso pueden ser muy variados. Algunos lo hacen como un modo de llamar la atención de los padres.

Otros usan la rebeldía como un mecanismo para expresar sus propios malestares emocionales. En cualquier caso, las recomendaciones que te daremos a continuación, te ayudarán a mejorar la comunicación y su relación.

No hagas comparaciones

Un error común que cometen los padres es comparar a sus hijos con los de otras personas. Es comprensible querer presentar a estos chicos como un ejemplo a seguir. Sin embargo, esto puede hacer que tu hijo se sienta disminuido y poco valorado.



Es posible que crea que te sientes decepcionado y eso solo refuerza la conducta rebelde. Lo cual sería una forma de expresar la rabia y resentimiento que siente.

No intentes librarlo de las consecuencias de sus acciones

Si tu hijo realiza una mala acción, como, por ejemplo, insultar a un docente en clase, déjalo lidiar con las consecuencias. Hay padres que en esta situación buscan suavizar las cosas y hacer que el castigo sea menor. Ese comportamiento les refuerza la idea de que pueden hacer lo que quieran ya que siempre habrá quien lo proteja. Sumado a esto, no se tomará en serio los castigos que trates de imponerle por su conducta.

Refuerza sus acciones positivas

Un hijo rebelde puede llegar a tener comportamientos que son realmente positivos. Un ejemplo podría ser ofrecerse como voluntario para ayudar en alguna organización humanitaria. Vale la pena tomarse el tiempo de notar las acciones positivas que realizan los hijos y reforzarlas. Más que en enfocarse de manera exclusiva en su mal comportamiento y aquello que no te gusta.

No interpretes su experiencia a través de la tuya

Todas las personas somos diferentes y tenemos una visión única sobre el mundo y las cosas. Cuando alguien intenta invalidar nuestra experiencia porque la suya es diferente, puede generar rabia, frustración y tristeza.



Como padres, se debe evitar interpretar las cosas desde una perspectiva personal. Lo mejor es escuchar lo que tienen que decir y entender como ellos ven las situaciones. Trabajando desde ese lugar, se consiguen mejores resultados con un hijo rebelde.

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Actúa de manera razonable

Los adultos tienen la tarea de enseñar a los hijos que una mala acción conlleva una consecuencia negativa. No obstante, es importante ser razonable a la hora de imponer un castigo. Este debería ser proporcional a la magnitud de la acción.

Imagina que tu hijo decide no comerse todo el plato por simple capricho. ¿Te parece razonable dejarlo sin ver televisión un mes? Un castigo más apropiado podría ser negarle el postre.

No dudes en pedir ayuda

Como último consejo, es importante recordar que no tiene nada de malo solicitar ayuda si la situación se sale de control. Las recomendaciones anteriores pueden ser útiles, pero es posible que tampoco sean suficientes para tu caso.

Si es así, no dudes en acudir con un psicólogo que pueda ofrecerte herramientas para lidiar con este problema. Esto no significa que has fallado como padre, sino todo lo contrario.

Reconocer que estás limitado y solicitar orientación profesional porque es lo mejor para tu hijo rebelde, denota gran sentido de la responsabilidad.



 

 

Referencias: