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Trastorno facticio: enfermedades fingidas

El trastorno facticio hace referencia a un comportamiento patológico en el cual las personas fingen enfermedades para recibir atención medica, incluso llegan a lastimarse. ¡Continua leyendo!
Trastorno facticio
Trastorno facticio
La integridad física se ve comprometida.

En ocasiones, las personas mienten y fingen sentirse enfermos con la finalidad de conseguir una recompensa. Pero, ¿qué pasa cuando alguien deliberadamente se lesiona para simular síntomas de una enfermedad? Si esto ocurre, es posible que estemos ante un caso de trastorno facticio.

Esta afección es muy rara entre la población, pero puede ser peligrosa tanto para el paciente como para otros. A continuación, en este artículo, abordaremos este diagnóstico y aprenderemos acerca de sus características.

¿Qué es el trastorno facticio?

El término “facticio”, es descrito por la Real Academia Española como sinónimo de “artificial”. Así, el principal rasgo de este cuadro clínico es la producción intencional de síntomas físicos y psicológicos, no relacionados con una patología orgánica subyacente. Es decir, el individuo adopta el rol de enfermo de modo consciente y voluntario.

Esta afección no debe ser confundido con la simulación, ya que este último concepto tiene que ver con fingir un síntoma para conseguir beneficios. Por ejemplo, un estudiante puede pretender tener una fuerte jaqueca para evitar presentar un examen. O, un trabajador que finge una lesión para conseguir un permiso laboral.

En este sentido, el paciente que padece este trastorno no busca conseguir ningún tipo de recompensa evidente. Su único objetivo parece ser recibir atención médica de forma constante.

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Criterios diagnóstico

La American Psychiatry Association (APA), en el DSM-V publicado en 2013, describe los criterios para diagnosticar el trastorno facticio. En esta edición, se encuentra englobado en la categoría de “trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados”. De este modo, para determinar si una persona padece dicho cuadro clínico, deben estar presentes los siguientes comportamientos:

  • Falsificación de signos y síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado (APA, 2013).
  • El individuo se presente a sí mismo frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado (APA, 2013).
  • El comportamiento engañoso es evidente incluso en ausencia de una recompensa externa obvia (APA, 2013).
  • El comportamiento no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno delirante u otro trastorno psicótico (APA, 2013).

¿Cómo es un paciente con trastorno facticio?

autolesión
El sujeto puede autolesionarse en busca de atención medica.

Los pacientes con esta alteración suelen pasar la mayor parte de su tiempo en hospitales y consultorios médicos, con la finalidad de obtener tratamientos. Asimismo, para conseguirlo, recurren a la exageración de síntomas, fabricación de historias (por ejemplo, decir que tuvo una convulsión) y fingen poseer molestias (APA, 2013).

No obstante, sin duda alguna, el comportamiento más peligroso es la inducción de los síntomas. Alguien con esta enfermedad puede consumir alguna sustancia peligrosa como un desinfectante, para producirse una lesión y recibir asistencia médica. En consecuencia, estos pacientes ponen en riesgo su vida de manera constante.

Por otro lado, el discurso de estos sujetos suele estar centrado alrededor de sus dolencias (Gradín, 2018). Es decir, son personas que hablan frecuentemente sobre sus malestares y los diferentes tratamientos a los que se someten. Otro rasgo del trastorno facticio, son los cambios repetidos de consultorios u hospitales.

Muchas veces, cuando los médicos no encuentran una enfermedad real o si descubren sus engaños, estos pacientes se muestran ofendidos y asisten con otro profesional.

Prevalencia, desarrollo y curso

Según el DSM V (2013), no se conocen con exactitud las cifras de prevalencia para esta alteración. La dificultad para saberlo se debe a que estos pacientes recurren al engaño y no siempre es posible demostrar sus falsificaciones. Sin embargo, se estima que el 1% de pacientes hospitalizados podría presentar comportamientos que concuerden con esta nosología (APA, 2013).

Por otra parte, en cuanto a su desarrollo y curso, se dice que el trastorno a menudo inicia en la edad adulta temprana. Por lo general, ocurre luego de que el sujeto es hospitalizado por alguna afección orgánica o mental (APA, 2013). Siguiendo esta línea, el trastorno suele presentarse en forma de episodios intermitentes.

No es común que los pacientes experimenten episodios únicos y sin remisión alguna. Aunque, este patrón de conducta puede permanecer durante toda la vida si no se recibe la atención debida (APA, 2013).

Causas

Las causas detrás de este trastorno son desconocidas. Algunos expertos señalan que una combinación de factores biológicos y psicológicos podría ser la razón de la enfermedad. En otro sentido, hay quienes apuntan a que estos individuos han experimentado maltrato grave o abandono en la infancia. De manera que su comportamiento sería una vía para encontrar gratificación emocional.

Diferencias con otros trastornos

Es importante señalar la relación de esta alteración con otras clasificaciones y que lo distingue de estas. Por un lado, puede ser confundido con el trastorno de ansiedad por enfermedad (también conocido como hipocondría). De esta forma, los pacientes con dicha afección sienten una ansiedad extrema por su salud y les preocupa padecer una enfermedad grave.

Por lo tanto, es común que asisten al médico con frecuencia para chequeos. La diferencia es que ellos no fingen padecer una enfermedad ni se producen síntomas intencionalmente.

Igualmente, los individuos que sufren de trastorno de síntomas somáticos pueden experimentar algunos síntomas y sienten una preocupación excesiva. Como resultado, es posible que visiten médicos con frecuencia y consuman medicamentos. Pero, nuevamente, sus dolencias no son resultado de un acto deliberado o una simulación.

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Trastorno facticio aplicado a otro

Trastorno facticio aplicado a otro
Fingir enfermedades en otro.

El trastorno facticio aplicado a otro, es otra presentación que existe dentro de esta categoría. En este caso, nos encontramos en presencia de un sujeto que intencionalmente produce síntomas en otra persona para simular un estado de enfermedad.

Siguiendo con este orden de ideas, normalmente se observa en adultos que están a cargo del cuidado de otro individuo. Un ejemplo sería una madre que enferma a su hijo conscientemente.

Cuando esto ocurre, el diagnóstico se realiza a la persona que lesiona o daña al otro. En este mismo sentido, este tipo de comportamiento es considerado una forma de maltrato infantil. Y, por esa razón, quienes los realizan pueden enfrentar una pena judicial.

El caso de Gypsy Rose Blanchard

Gypsy Rose Blanchard es el nombre de una mujer de 29 años, que actualmente cumple una condena por asesinar a su madre, Dee Dee Blanchard. Durante años, la madre había maltratado a su hija, haciéndola pasar por una niña menor con múltiples enfermedades. Gracias a esto, Dee Dee consiguió la simpatía de médicos, amigos y fundaciones que les ofrecían subsidios para gastos médicos, entre otras cosas.

El homicidio ocurrió en 2015, en la ciudad de Springfield, ubicada en Misuri, Estados Unidos. Dee Dee Blanchard fue hallada muerta en su casa, con varias puñaladas en la espalda; mientras tanto, su hija Gypsy estaba desaparecida. Poco tiempo después, las autoridades encontraron a la adolescente refugiada con su novio.

Tras realizar las investigaciones pertinentes, descubrieron que Gypsy era en realidad una mujer de 24 años. Sin embargo, su madre siempre había fingido que ella tenía mucho menos edad. Además, los médicos descubrieron que la mujer no padecía ninguna de las enfermedades que su madre aseguraba que tenía, tales como asma y distrofia muscular. De este modo, algunos expertos concluyeron que Gypsy había sido víctima de un caso de trastorno facticio por poder.

 

Referencias:

  • Asociación Americana de Psiquiatría (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. España: Editorial Médica Panamericana.
  • Gradín, M. (2018). Trastorno facticio. A propósito de un caso. Psiquiatria.com. Volumen (22).
  • Bórquez Vera, Pamela, Jorge González Fernández, and Eduardo Torres Sepúlveda. “Trastorno Facticio Aplicado a Otro: Doble Caso Con Un Resultado de Muerte.” Revista Española de Medicina Legal 42.1 (2016): 34–36. Revista Española de Medicina Legal. Web
  • Sevillano-Benito, Isabel et al. “Entre La Complacencia Sanitaria y El Trastorno Facticio Por Poderes.” Actas Espanolas de Psiquiatria 1 May 2016: 115–118. Print.
  • Catalina, M. L., L. De Ugarte, and C. Moreno. “Trastorno Facticio Con Sintomas Psicológicos. Diagnóstico y Tratamiento. ¿Es Útil La Confrontación?” Actas Espanolas de Psiquiatria 37.1 (2009): 57–59. Print.