Pseudopsicología: Qué es y ejemplos

La pseudopsicología puede presentarse de múltiples formas, es importante reconocer y alejarse de toda practica que no este sustentada en la evidencia científica.
Pseudopsicología
Pseudopsicología
Las practicas anticientíficas afectan significativamente a la salud mental.

La pseudopsicología afecta a todo el mundo, tanto a los profesionales como al público general. Por esa razón, es importante aprender a reconocerla para así no caer en prácticas de este tipo, las cuales dañan la imagen de la psicología. Asimismo, crean desconfianza entre aquellos que son ajenos a la profesión.

En este artículo, abordaremos el concepto y hallarás diferentes ejemplos de prácticas pseudocientíficas. De esta manera, no perderás tu tiempo ni dinero con “gurus” de la salud mental.

¿Qué es la pseudopsicología?

El Diccionario de la Real Academia Española define el término “pseudo” como “falso”. En este sentido, la pseudopsicología puede ser entendida como “falsa psicología”. Esta palabra hace referencia a un conjunto de teorías, conceptos y prácticas que se promocionan como psicología científica, pero que en realidad no lo son.

Siguiendo esta línea, es esencial recordar que la psicología es una ciencia relativamente joven, si la comparamos con otros campos como la astronomía o matemática. La psicología como ciencia nace en el año 1879, cuando Wilhem Wundt inaugura el primer laboratorio para la investigación científica en psicología.

Allí, Wund estudió los procesos de sensación y percepción en condiciones estrictamente controladas. De esta forma, sentó las bases para el desarrollo de la psicología como ciencia de la conducta y procesos mentales.

Hoy en día, la investigación psicológica se realiza siguiendo el método científico. Es decir, se plantean hipótesis que luego son comprobadas mediante la recolección y el análisis de datos. Sin embargo, hay muchas “teorías” que buscan hacerse pasar por psicología auténtica, a pesar de carecer de evidencia para sustentarse.

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Las pseudociencias y sus fallas

las pseudociencias y sus fallas
Todo aquello que no esta basado en evidencia resulta erróneo desde su origen.

El problema de las teorías y prácticas pseudocientíficas, es la falta de datos que corroboren sus premisas esenciales. De este modo, en el campo de la psicología, ha habido y todavía encontramos muchas “disciplinas” que carecen de pruebas científicas fiables. Así, no hay forma de comprobar que las mismas realmente funcionen.

La mayoría de las veces, la pseudopsicología es producto de observaciones subjetivas de ciertos fenómenos. En esta misma línea, sus autores no suelen preocuparse por respaldar los postulados con evidencia científica. Todo lo contrario, defienden sus posturas porque “creen” en aquello que han elaborado.

No obstante, debemos recordar que la psicología es una ciencia basada en investigaciones con datos extraídos de la realidad, no en creencias.  

La pseudopsicología y el efecto placebo

Continuando con lo anterior, los autores pseudocientíficos, a menudo elaboran “métodos terapéuticos” con sus teorías. Incluso llegan a afirmar que sus tratamientos son mucho mejores que otras alternativas respaldadas con evidencia.

Pero, al carecer de sustento científico, es imposible afirmar que dichas técnicas o métodos tengan un efecto sanador. Llegados a este punto, algunas personas que han tenido experiencias con estas prácticas podrían objetar diciendo “pero a mí me funcionó”. Este es un argumento común, aunque inválido.

Para entender por qué, es necesario hablar del efecto placebo. Según Lam y Hernández (2014), se entiende como placebo a una intervención creada con el fin de simular una terapia auténtica.

Dicho “tratamiento” no tiene ninguna propiedad específica para mejorar la condición que se estudia. Únicamente funcionan siempre que el paciente esté convencido de que tiene un efecto terapéutico real. En otras palabras, sólo funciona gracias a la sugestión, y esto es lo que ocurre con las pseudoterapias.

Riesgos para la salud mental

riesgos para la salud mental
La pseudopsicología intensifica los conflictos.

Las pseudociencias tienen varias consecuencias negativas. Por un lado, pueden perjudicar la salud mental de los pacientes al ofrecer intervenciones que no han sido debidamente comprobadas con datos científicos.

Para ejemplificar, imaginemos a un paciente que padece un cuadro depresivo severo. Ahora, supongamos que esta persona es llevada a alguna pseudoterapia porque alguien le dijo que eso podría ayudarlo. Aquí existen dos escenarios posibles.

Por un lado, puede que el tratamiento no tenga ningún efecto y el cuadro se prolongue en el tiempo mientras que el individuo siga recibiéndolo. O, la intervención empeora la condición preexistente, ya que, al no seguir ninguna metodología científica, no se puede asegurar que eso no ocurrirá.

¿Cómo afecta la pseudopsicología a la profesión del psicólogo?

cómo afecta la pseudopsicología a la profesión del psicólogo
El profesional de la psicología se ve afectado directamente por las practicas pseudocientificas.

Otro de los efectos negativos que tiene la pseudopsicología, es que afecta a la imagen de los psicólogos debido a que se disfraza como ciencia. Retomando el ejemplo anterior, imaginemos que la depresión del paciente empeoró a causa del supuesto tratamiento.

Entonces, es probable que esa persona asuma que la psicoterapia no sirve para nada, llegando incluso a rechazar intervenciones que realmente podrían ser útiles. Como resultado, el individuo pone en riesgo su salud mental e integridad.

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Ejemplos de prácticas reconocidas como pseudociencia

Existen ciertas características que nos permiten reconocer fácilmente las teorías y prácticas no científicas. Con frecuencia, quienes las promueven aseguran que sus métodos y técnicas son una cura milagrosa para todos los problemas.

También es común que sus autores descalifiquen otras posturas que sí cuentan con evidencia científica. Para ilustrar esto, veamos algunos ejemplos de teorías y prácticas que están catalogadas como ciencia falsa.

Programación Neurolingüística (PNL)

La Programación Neurolingüística es un enfoque que parte de la premisa de que hay una conexión entre procesos mentales, lenguaje y experiencia. Afirman que existen formas de “programar” la mente para conseguir beneficios en la vida.

Muchos expertos han criticado la falta de coherencia de los postulados que conforman sus bases teóricas. De igual forma señalan que el uso del prefijo “neuro” es solo un intento de venderse como una ciencia cuando está lejos de serlo.

Grafología

Los practicantes de la grafología aseguran que es posible estudiar la personalidad de las personas analizando su escritura. Sumado a esto, señalan que puede ser una herramienta útil para diagnosticar enfermedades físicas y mentales.

Contrario a estas afirmaciones, no existe ningún estudio que demuestre alguna relación entre el modo de escribir y la personalidad. En vista de eso, es considerada una forma de pseudopsicología.

Coaching

A pesar de su creciente popularidad, existe un gran debate en torno al estatus científico del coaching. Entre las principales críticas, se ha señalado la falta de una metodología universal, de modo que cualquiera puede inventar su propia forma de coaching.

Al mismo tiempo, los practicantes del coach suelen utilizar técnicas provenientes de la psicología sin contar con la debida preparación. Lo que puede resultar en mala praxis y perjudicar a quienes participan en sus intervenciones.

Por otra parte, a menudo, los “coach” prometen resultados poco realistas, como, por ejemplo, dejar de sentir ansiedad tras unas pocas sesiones.

Constelaciones familiares

El enfoque de las constelaciones familiares sostiene que los individuos actúan según esquemas provenientes de la dinámica familiar que se hallan en la memoria inconsciente. De manera tal que la raíz de los problemas emocionales se encuentra en ciertos patrones y estructuras familiares.

Este “método” terapéutico fue desarrollado por Bert Hellinger, un teólogo alemán sin formación como psicólogo o psicoterapeuta. De hecho, en 2003, la Sociedad Alemana de Terapia Sistémica, Asesoramiento y Terapia Familiar, desacreditó su enfoque por la falta de sustento científico.

¿Cómo evitar ser víctimas de la pseudopsicología?

Antes de iniciar cualquier proceso con un psicólogo o psicoterapeuta, debemos asegurarnos de que cuente con el título y las certificaciones pertinentes. De la misma manera, es válido hacer preguntas acerca de su enfoque de trabajo y formación académica.

Siguiendo estos consejos, podemos asegurarnos de estar poniendo nuestra salud mental en manos de profesionales calificados. Para finalizar, la mejor forma de evitar las prácticas pseudocientíficas es educándonos, por eso te invitamos a compartir este artículo con tus contactos.

 

 Referencias:

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