Los pilares de la autoestima y su importancia

Los aspectos fundamentales de la autoestima según el psicólogo cognitivo Walter Riso.
pilares de la autoestima. Foto de Freepik
Equilibrar todos los pilares de la autoestima es fundamental para el bienestar. Foto de Freepik

 

Conocemos la autoestima como la valoración que tiene el individuo sobre sí mismo. La cual es una influencia continua en la sensación de bienestar y estabilidad consigo mismo y con el entorno a lo largo de su vida. Cabe destacar que esta valoración interviene directamente en las relaciones interpersonales e intrapersonales que mantiene el individuo con su entorno social, familiar o laboral. Es decir, una serie pilares de la autoestima.

Ahora bien, suele hablarse sobre la autoestima, sobre sus tipos, sobre su influencia y repercusión en el día a día del individuo. Sobre posibles acciones para aumentarla pero no es muy común escuchar o leer sobre los pilares que forman y constituyen esta valoración.

Es importante conocerlos e identificarlos puesto que van de la mano ante la formación y mantenimiento del autoestima. Pues no es un apartado individual sino que está conformado por 4 pilares. Donde el funcionamiento correcto de todos es lo que va a permitir que el autoestima sea lo más óptimo, estable y funcional para el individuo y el desarrollo de su vida.

También te puede interesar:

Los 4 pilares de la autoestima

A continuación se explican los 4 pilares de la autoestima con la finalidad de complementar los conocimientos en base a la autoestima.

Autoconcepto

El autoconcepto es el contenido de conocimiento que tiene el individuo de sí mismo. En este contenido se incluyen las características o atributos que usa para describirse ante el o ante las demás personas. Así como las actividades que lleva a cabo y los logros en las diversas áreas del desarrollo. Como características del autoconcepto suelen incluirse términos globales sobre las cualidades que tiene el ser humano y también es elaborado por evidencias externas y arbitrarias. Es decir, aquellos aspectos o cualidades que los demás tienen de ellos.

Esto es común en los niños puesto que tienden a definirse según lo que escuchan de sus figuras de apoyo. Es decir, sus padres, familiares cercanos o profesores. El autoconcepto se instaura en el individuo desde que es un niño. Por eso es importante cuidar lo que el niño escuche de él. Ya que formará parte de forma significativa en la manera en cómo se sienta consigo mismo y en el desarrollo de sus relaciones sociales.

Se conocen 3 etapas graduales; la primera es llamada “El reconocimiento del YO” aparece aproximadamente a los 18-24 meses donde el niño ya es capaz de reconocerse frente al espejo. La segunda etapa, es conocida como “La descripción del YO” surge a los 24-29 meses donde se reconocen a sí mismos. Asimismo, la tercera etapa es llamada “Respuestas emocionales” donde ya los niños son capaces de evitar malos comportamientos cuando son observados. Saben comportarse delante a sus figuras de autoridad ya conocen aquellas acciones por las cuales sus padres o figuras significativas

Autoimagen

Por otro lado, la autoimagen es como el individuo se ve a sí mismo. Es decir, la opinión que se tiene sobre la imagen que se observa frente al espejo. Aquí se determinan los conceptos sobre estándares de belleza en torno al aspecto físico en relación al peso, estatura, color de piel, tipo de cabello.

La autoimagen no siempre va a ser interpretada por el individuo de la manera correcta puesto que puede interpretar la autoimagen de manera distorsionada. Ya que las etiquetas o aquellos comentarios que el individuo escucha con frecuencia sobre sí mismo forman parte crítica de la percepción de esta autoimagen aunque no tengan relación con la realidad.

Si este pilar no se mantiene alineado con la realidad y en relación con los parámetros observables el individuo creerá que es lo que los demás ven en él o lo que los demás le han hecho creer de él. Aunque no vaya de la mano con la realidad; dando paso a sentimientos de insatisfacción, inseguridad, insuficiencia.

Autorefuerzo

El autorrefuerzo es una herramienta básica para optimizar la autoestima. Se conoce que el refuerzo es un efecto sobre una conducta que puede causar que esta se mantenga, se potencie o se instaure la ocurrencia de la misma. Se entiende entonces como autorrefuerzo que es la manera en la que una persona se dé a sí mismo un premio. También una recompensa de manera consecutiva a la realización de una acción o a una conducta deseada.

Esto puede darse de diferentes maneras según se acople o se adapta a las necesidades y capacidades de la persona. El refuerzo puede ser social, como palabras de aliento, felicitaciones o atención positiva. Igualmente, material, como algún regalo, comida, premio. Y por último un refuerzo de actividad, es decir, ir a algún lugar, pasear, realizar una tarea satisfactoria para el individuo.

El autorrefuerzo es más que una simple autorrecompensa, se trata de una manifestación de amor propio. Foto de Freepik.

Es bueno realizar el auto refuerzo cuando el individuo considere que realizar o finalizar una actividad positiva. Cuando solucione una situación de la manera más viable, cuando al final del día note que avanza y cumplió todas las actividades propuestas. O cuando finalice un ciclo como una semana, un mes, una serie de estudios o trabajos, final de año.

El individuo suele recibir refuerzos por partes de adultos significativos como sus padres o familiares, o de personas de autoridad como maestros, tutores o cuidadores. Pero es importante recalcar la importancia de los autorrefuerzos ya que mantener este pilar le permitirá al individuo conocer. Además de motivar e incentivar a sí mismo con premios, actividades y elogios que solo él conoce que tanto le gustan.

Además, permitirá motivarse a la realización de las actividades que son positivas y convertirlas en una suma para su desarrollo. Incrementando la frecuencia de ellas y consigo la frecuencia de satisfacción y saciedad ante los cambios positivos observables en el desarrollo de la vida del individuo.

Autoeficacia

Entre los pilares de la autoestima se encuentra la autoeficacia. La cual consiste en la creencia que el individuo tiene sobre sus capacidades, habilidades y destrezas ante una situación que se considere problema o de riesgo.  La autoeficacia actúa directamente en cómo se siente la persona. Y en su actitud frente a las posibilidades de alcanzar el éxito y generar el logro de las metas propuestas.

La función de la autoeficacia es presentarle, recordarle, mantener y fomentar el individuo las capacidades y habilidades que tiene. Para que en el momento en que se presente una situación considerada problema, molesta o difícil tenga conocimiento y conciencia que empleando sus cualidades podrá solucionarlo de manera satisfactoria.

Si no se refuerza, mantiene y cuida este pilar, el individuo no conocerá ni contará con sus habilidades como herramientas ante la solución de determinado inconveniente. Lo cual dará  paso a sentimientos de inseguridad, incapacidad e incertidumbre imposibilitando de una solución rápida, concreta y completa.

Conclusión

El autoconcepto, el autorrefuerzo, la autoimagen y la autoeficacia juegan un papel fundamental y básico en la formación y mantenimiento de la autoestima. Si se mantienen las bases o los pilares de una forma estable y adaptativa, la influencia en la autoestima será adaptativa. Si se muestra y presenta en una forma desadaptativa, se verá reflejado en la bajo autoestima.

Por otro lado, si ante la lectura de este artículo notas que no tienes una buena autoimagen, autoconcepto.  Y por ende la autoeficacia y autorrefuerzo son escasos generando malestar. O notas alta relación en cuanto a la presencia de baja autoestima, como profesionales de la salud mental te recomendamos que asistas a un profesional de la salud mental.

Referencias 

Articulos relacionados