Posibles vacunas para el COVID-19

Actualmente hay muchas propuestas de vacunas en contra el COVID-19. Pero ¿Cuáles son las que llevan la delantera?
Posibles vacunas para el COVID-19
Posibles vacunas para el COVID-19
El organizaciones farmacéuticas más importantes del mundo trabajan arduamente para sacar una vacuna de este virus.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a múltiples universidades y centros de salud reconocidos a nivel mundial, actualmente se encuentran trabajando para desarrollar una solución para esta pandemia del 2020. Por lo tanto, hasta los momentos se están poniendo a prueba algunas posibles vacunas para el COVID-19.

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¿Qué es una vacuna?

Las vacunas son sustancias compuestas para generar inmunidad adquirida. De esta manera, al paciente se le administra una suspensión de los microorganismos patógenos atenuados o muertos con la finalidad de conseguir inmunización contra las enfermedades que producen estas bacterias, hongos, parásitos o virus. En pocas palabras, las vacunas orientan al cuerpo a defenderse de estos microorganismos exponiéndolo a una cantidad segura de estos. 

Cabe destacar, algunas vacunas tienen efectos secundarios como mareos, fiebres y dolor en la zona donde han sido colocadas. Estos efectos son normales y desaparecen generalmente a los pocos días de su aplicación.

¿Cuáles son las fases para desarrollar una vacuna?

No obstante, desarrollar una vacuna no es tan fácil como tomar un virus e inyectarlo en una persona en dosis pequeñas. Algunos compuestos pueden generar efectos secundarios más graves que la protección que pretender ofrecer. Por lo tanto, antes de que una vacuna salga al mercado, requiere de una serie de fases clínicas que dan garantía que no pone en riesgo la vida de las personas. A continuación, te detallamos las fases clínicas de una vacuna. 

1. Fase preclínica

Una vez estudiado el patógeno y desarrollado los primeros modelos, se inyectan e en animales de laboratorio para evaluar los efectos,  nivel de tolerancia y eficacia del mismo. También pueden estudiarse en sistemas de cultivos de tejidos para conocer la seguridad y capacidad inmunógena de la vacuna. 

2. Fase I

Se administra la vacuna en una población voluntaria de al menos 100 sujetos sanos y se evalúa la efectividad. En esta etapa experimental se evalúa la seguridad en seres humanos. Como los efectos secundarios, la dosis adecuada, y nivel de amenaza para la salud. Además de incluir los estudios sobre las especificaciones de la dosis y vías de administración más eficaces. 

3. Fase II

En esta fase el número de voluntarios oscila entre 200 a 500 sujetos. Se testea una vacuna que fue considerada segura en la Fase I para monitorear su seguridad en un grupo más grande de seres humanos. La meta de esta fase también es analizar su efectividad junto a al tiempo de duración de los efectos secundarios, dosis, capacidad inmunógena y métodos de administración. 

4. Fase III

La aplicación experimental es mucho mayor en cuanto a cantidad de voluntarios. El objetivo de esta fase es evaluar la seguridad y eficacia de la vacuna en cuanto a la prevención de la enfermedad. Para esto, los voluntarios participan en un estudio multicéntrico y controlado que puede incluir de cientos a miles de personas en un solo país, o varios países.

En la Fase III, las pruebas son aleatorias y doble ciego. Es decir, involucran la vacuna experimental y a un placebo (como solución salina). De esta manera, a una parte de los voluntarios se le aplica la vacuna y a otra parte el placebo para evaluar la factibilidad de la vacuna.

5. Fase IV

Esta constituye a todos los estudios posteriores luego de que la Fase III haya sido exitosa. Para este momento, la vacuna ha sido aprobada en uno o varios países. Pero estos estudios posteriores son necesarios para monitorear la efectividad de la vacuna, sus efectos adversos, entre otros factores en los voluntarios. En pocas palabras, el objetivo de esta fase es evaluar el funcionamiento de la sustancia fuera de los laboratorios.

5 Posibles vacunas para el COVID-19

Como habrás visto, sacar una vacuna nueva no es cosa fácil. Ahora entenderás el por qué ha pasado casi un año para los momentos y no se ha obtenido una vacuna para el COVID-19. Sin embargo, son muchas las compañías que trabajan arduamente en estos estudios experimentales para ofrecer la primera vacuna contra esta enfermedad. Por lo tanto, a continuación te dejamos 5 posibles vacunas para el COVID-19.

Estas vacunas suelen ser diseñadas a partir de material genético de los virus. Foto de Freepik.

1. ARNm-1273: Moderna therapeutics

Esta vacuna fue desarrollada en Estados Unidos, específicamente en Massachussets. Se basa en la introducción de fragmentos del material genético de un virus similar al Coronavirus (ARNm) al sistema inmune. Por lo que debería reconocer su presencia y actuar obre el mismo, inmunizando al individuo. 

En julio del 2020 se anunció, que ya estaban entrando a la Fase III de los ensayos clínicos. De acuerdo a los resultados publicados de la Fase I los voluntarios han mostrado una alta respuesta inmune al COVID-19. Sin embargo, a pesar que los efectos secundarios son los normales como dolor de cabeza y mareos, entre mayor es la dosis más grave es el efecto. Por esta razón en la Fase III se probará con la dosis media.

2. BNT1622b2: Pfizer y BionTech

Ambas compañías estadounidense y alemana respectivamente utilizaron el mismo procedimiento de la vacuna anterior. Desarrollaron más de una vacuna usando los medios tecnológicos alemanes destinados a las vacunas contra el cáncer.  Sus pruebas consisten en la combinación de las Fases II y III en poblaciones de EE.UU, Alemania, Argentina y Brasil. Cuyos resultados además de producir respuesta autoinmunes, también produjeron anticuerpos para las células T del Coronavirus. 

Los efectos secundarios duraron aproximadamente dos días y fueron de leves a moderados entre, ellos tenemos fiebre  y fatiga. Por lo tanto, tienen el objetivo de distribuir las vacunas a finales del 2020.

3. CHAdOx1 nCoV-19: Universidad de Oxford, Reino Unido

La Universidad de Oxford, junto a la compañía AstraZeneca, han presentado una vacuna la transfiere la la punta de la proteína SARS-Cov-2. La cual permite que una versión debilitada de un adenovirus, causante del resfriado común, invada las células humanas. Se espera que la introducción de este patógeno active la respuesta inmune. 

De acuerdo a los resultados de las primeras dos fases, se presentó un alto nivel de invulnerabilidad, y desarrollo de anticuerpos contra el virus. Con efectos secundarios menores, pasando a la Fase III en los países Sudáfrica, Brasil, Reino Unido y EEUU.

Sin embargo el 8 de septiembre entró en una pausa para estudiar la reacción adversa en un voluntario de Reino Unido. Dicho voluntario fue diagnosticado con un trastorno neurológico inflamatorio llamado Mielitis Transversa. El cual afecta la médula espinal, lo cual se considera un efecto secundario que debe investigado. Mientras que en octubre del 2020, se reportó la muerte de un voluntario de los estudios en Brasil.

No obstante, más recientemente se ha aprobado la producción en masa en Australia y se prevé su distribución en marzo del 2021.

4. Corona vac: Sinovac

Empresa farmacéutica china se encuentra en colaboración con el Centro de Investigación Brasileño Butanran desarrollaron una vacuna inactiva. Es decir una versión no infecciosa del patógeno con el propósito de provocar una respuesta inmune sin generar los síntomas de la la enfermedad.

El 3 de julio la Compañía de Regulación Brasileña dio autorización a la realización de la Fase III. Ya que los resultados de las fases anteriores demostraron una alta respuesta inmune sin efectos secundarios graves. Cabe destacar que estudios preliminares notaron una eliminación progresiva de la bacteria SARS-Cov-2. Y la empresa Sinovac tiene el objetivo de iniciar la Fase III en países como Indonesia y Bangladesh.

5. Empresa Sinopharm: sin nombre por ahora

Esta empresa china junto al Instituto de Productos Biológicos Wuhan también utiliza una versión inactivada del virus contra las el SAR-CoV2. Esta ha sido una de las primeras vacunas cuyos resultados en humanos han sido publicados.  Hasta ahora la vacuna ha demostrado un elevado nivel en el desarrollo de anticuerpos para el virus, pero aún no se tiene información sobre el nivel de inmunidad. A mediados de julio se lanzó una prueba de Fase III en los  Emiratos Árabes Unidos, asimismo, en los Estados Unidos

También se llevará a cabo en Perú y Bahréin, a pesar de los pocos resultados a nivel de inmunidad. Esta vacuna es de suma importancia ya que fue la primera en publicar sus estudios a partir de la aplicación del virus inactivo en la proteína SARS-Cov-2.

Otros aspectos sobre las posibles vacunas para el COVID-19

Ahora bien, hay algunos aspectos que todos debemos tomar en cuenta antes de polarizar opiniones con respecto a estas posibles vacunas para el COVID-19.

Las vacunas son eficientes, pero las medidas de prevención siguen siendo nuestra mejor arma.

No son las únicas vacunas

La OMS ha establecido que existen alrededor de 150 vacunas en desarrollo para el COVID-19. Estas son solo algunas de las muchas que existen cuyos resultados han demostrado mayor eficiencia. 

Estas vacunas no son para mañana

Una vacuna promedio tarda de 10 a 15 años en pasar todas las pruebas de aprobación junto a su fabricación y distribución. A pesar que múltiples organizaciones como la, iniciativa Operation Warp Speed, han donado millones de dólares a EEUU y otros países para acelerar el desarrollo de vacunas, aun pasará un año o más para obtener la vacuna correcta y que se distribuya a nivel mundial. 

Por lo tanto, se debe ser realista y no impacientarse con la llegada de las vacunas.

¿Qué hacer con estas posibles vacunas para el COVID-19?

Tarde o temprano, la vacuna llegará. Las organizaciones pertinentes, el personal de salud y otros trabajadores de la primera línea están haciendo todo lo posible para luchar contra el reloj y el avance de esta pandemia. Por lo tanto, lo menos que el resto de la humanidad puede hacer es esperar y seguir cumpliendo con las medidas de prevención.

No abandonar el uso del tapabocas, la correcta higiene y el distanciamiento social son las mejores medidas en vista de la ausencia de una vacuna.  La medicina está haciendo lo suyo, pero nosotros también debemos hacer nuestra parte.

Seamos pacientes no entremos en desesperación, sigamos tomando precauciones y donemos a las organizaciones para la protección de las personas y desarrollo de las vacunas. 

Referencias 

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