¿Cómo establecer metas realistas?: 7 pasos para conseguirlo

Para aprender a establecer metas realistas lo primordial es reconocer y evitar los sesgos cognitivos que se suelen presentar durante el proceso de planificación.
Cómo establecer metas realistas
Cómo establecer metas realistas
La planificación es el proceso implicado en el establecimiento de las metas. Imagen de Pexels en Pixabay

Uno de los inconvenientes principales para conseguir alcanzar las metas es que desde el inicio no son realizables, es decir, inicialmente están mal establecidas. Para responder la pregunta de “¿Cómo establecer metas realistas?” lo primero debe ser definir aquello que deseamos hacer.

Lo ideal es hacer una planificación estratégica, donde dejemos de lado lo romántico y utópico. Se necesita aprender a ser práctico para tener una perspectiva realista al momento de establecer metas. Esto es evitar los sesgo cognitivos que suelen presentarse durante el proceso de planificación inicial, ya lo veremos más adelante.

Proceso de planificación para establecer metas realistas

Como hemos mencionado anteriormente, la clave se encuentra en detectar y aislar los sesgos cognitivos, específicamente aquellos que pueden generar alteraciones en el nivel de confianza de los sujetos que planifican. Por ejemplo, pensamientos que generan confianza excesiva son entendidos como sesgos, tomando en cuenta que en la realidad esa sensación de confianza no está justificada.

Lo mismo aplica para aquellos pensamientos que disminuyen el nivel de confianza de las personas, aun cuando tienen todos los recursos necesarios para alcanzar las metas. Habiendo explicado el tema de los sesgo cognitivos, ahora podemos dar una respuesta clara a la pregunta de “¿cómo establecer metas realistas?”.

Si bien el proceso inicia haciendo un análisis objetivo de los recursos disponibles, luego serán necesarias otras fases para alcanzar el establecimiento adecuado de las metas. Aspectos como, priorizar actividades, crear un calendario de tareas, identificar alternativas favorables, etc., completan el rompecabezas. Veamos en detalle cada uno de los aspectos necesarios.

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Seguir un proceso estructurado es lo ideal para establecer metas. Imagen de Wokandapix en Pixabay

Ahora daremos un repaso a los 7 pasos más determinantes para establecer metas realistas de forma exitosa. Cabe destacar que el orden en que se muestran no determina su importancia, lo ideal es cumplirlos todos.

1. Tomar en cuenta los objetivos para establecer las metas

Para establecer metas realistas es fundamental iniciar por seleccionar concretamente aquellos objetivos que podemos realizar con los recursos que disponemos. Una meta se entiende como la consecución de algo, o sea, haber llegado al final de un proceso. En ese camino tendremos que cumplir con ciertos objetivos, los cuales deben ser realizables o de lo contrario estaríamos asegurando la frustración.

Por ejemplo, si nos proponemos como meta estudiar una carrera universitaria en específico, habría que ver cuales son los objetivos que debemos alcanzar para graduarnos. No resulta lógico ingresar a estudiar cualquier carrera sin tomar en cuenta el pensum de estudio y sus objetivos, los cuales tendríamos que poder cumplir para conseguir el título (la meta).

2. Reconocer los recursos

Reconocer los recursos implica hacer un ejercicio de honestidad, a veces sucede que pretendemos realizar actividades para las cuales no tenemos lo que es requerido, o nos limitamos teniendo más de lo que hace falta. Identificar los recursos de manera realistas permitirá establecer metas realizables.

Este punto no aplica solamente para aspectos materiales, también es importante tomar en cuenta los recursos personales (características de la personalidad). “El autoconocimiento comienza por la aceptación“, esta frase de Erich Fromm nos dice que mientras más capaces somos de aceptar más nos conocemos a nosotros mismos. Debemos saber que toda buena planificación proviene del autoconocimiento.

3. Definir las tareas relacionadas con los objetivos

Ya sabemos que una meta se compone de objetivos, ahora debemos adentrarnos en esos objetivos para definir las tareas relacionadas que tendremos que realizar. Una tarea relacionada es, por ejemplo, estudiar para aprobar un examen. Podemos entenderlo mejor de la siguiente manera; graduarse sería la meta, aprobar la materia un objetivo, y estudiar una tarea relacionada.

4. Dar prioridad a los objetivos correctos

Uno de los principales errores al momento de planificar las metas es que solemos enfocarnos en los objetivos equivocados, es decir, en aquellos que no son los más importantes en ese momento. Darles prioridad a los objetivos correctos es lo que hará que podamos avanzar efectivamente. Para conseguirlo, es recomendable elaborar un listado de objetivos e ir seleccionando cuales deben ir de primeros.

5. Crear un calendario de actividades para las metas

La elaboración de un calendario de actividades ayudará a generar y mantener el orden necesario para una planificación efectiva. Dejar todo a la memoria produce un nivel de exigencia elevado e innecesario. Lo recomendable es graficar de forma física o digital un calendario con todas las actividades necesarias, en orden jerárquico.

6. Implementar métodos de evaluación

Aquello que no se mide no se puede mejorar, es por eso que implementar métodos de evaluación es una clave importante. La idea es evaluar el progreso de nuestro avance, de ese modo será más fácil darse cuenta si es necesario hacer un cambio de prioridades. Una forma efectiva de evaluar el rendimiento es establecer el momento de inicio de las acciones, e ir anotando periódicamente los progresos.

7. Definir las alternativas de acción

El último paso antes de llevar a la práctica nuestras alternativas de acción será definirlas. Es importante hacerlo mediante hábitos, para que podamos mantener la constancia necesaria. Un hábito se forma aproximadamente en 21 días, es por eso que durante ese periodo de tiempo deberíamos llevar a cabo las actividades que hemos definido como necesarias. Por ejemplo, dormir a una hora específica, etc.

Este proceso puede ser de ensayo y error, es decir que podemos ir redefiniendo las alternativas hasta que encontremos las que mejores resultados nos dan. Las acciones que cada persona procure son subjetivas y dependen de los recursos que se tengan a la mano. Al cabo de un tiempo las alternativas pueden cambiar, con la obtención de nuevos recursos.

Llevando a cabo estas 7 recomendaciones de forma constante podremos simplificar el proceso de planificación y cumplir nuestras metas. La disciplina y el orden son pilares para alcanzar cualquier proyecto, debemos ser conscientes de eso y mantenerlos en nuestra vida.